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sábado, 26 de noviembre de 2016

Cuarto viaje a las tierras del Karoo

Y continuando con la propuesta de Tantágora... seguimos relatando allí nuestros viajes por el Karoo. En el siguiente viaje hablamos de cómo atravesamos el Tankwa Karoo y la impresionante experiencia de la lluvia cayendo mientras Serena Renier nos contaba el relato de su madre con la serpiente del agua.

Puedes leer el artículo completo clicando AQUÍ.


lunes, 15 de febrero de 2016

Tercer viaje por las tierras del Karoo

La revista Tantágora nos ha dado la oportunidad de contar en etapas nuestros viajes a las tierras del Karoo para recoger cuentos e historias. Es un ejercicio de la memoria con el que disfrutamos. 

Aquí va la tercera entrega... oh yeah


                                      Puedes leer el artículo pinchando AQUÍ


Aquí encontrarás el segundo viaje.



Muchos amigos, cuántas historias a lo largo de esos kilómetros... Y lo que queda por recorrer... ¡Ojalá pudiéramos volver mañana mismo!

domingo, 8 de marzo de 2015

Visitando la tierra de los bosquimanos /Xam

Nos hace mucha ilusión compartir con vosotros en este blog un artículo que salió publicado hace unas semanas en la revista de narración oral Tantágora sobre uno de nuestros primeros viajes a la tierra de los /Xam, en el alto Karoo.

Como podréis ver en él compartimos las experiencias del viaje y uno de los primeros cuentos que escuchamos de Magdalena Beukes.

Es el primero de una serie de artículos sobre nuestros viajes de los últimos años.

Para leer el artículo pinchar AQUÍ.

Esperamos que os guste.




jueves, 25 de octubre de 2012

Escuchando el paisaje: las Hantam y el Karoo

Hace unos días que hemos regresado del Karoo, pero el sábado nos marchamos de nuevo. Esta vez rumbo a Lesotho, a visitar abrigos rupestres.

El viaje por el Karoo ha sido, como siempre, extraordinario. Jose ha podido recoger un montón de historias y de cuentos. No hemos hecho la ruta que teníamos planeada porque tuvimos un pinchazo que nos hizo alterar los planes. Ya se sabe, tu organizas y la vida te "desorganiza". Pero siempre salen las cosas como tienen que salir.

Visitamos Willinston y Calvinia.

Las Hantam son unas montañas espectaculares. Verlas al ocaso es como contemplar un cuadro abstracto: la pureza de la línea recortada sobre el fondo, el cambio sutil de los colores, la masa de la forma y el vacío del espacio. Para quedarte sin aliento.



Es bonito cuando regresas a un sitio y tienes gente a la que visitar: Magdalena, Klaas, Ouma Sofia o Salman en Brandvlei. Pero también es mágico encontrarte a gente nueva que te abre las puertas de sus casas, y más importante aún, de sus corazones.

El Karoo es una tierra dura: calor y fríos extremos, poca lluvia, difícil cultivar nada. Para mucha gente es una suma de "no-lugares", pero si miras bien es un libro abierto donde aprender que la única manera de sobrevivir es a través de la solidaridad y la ayuda mutua.

La belleza está en los detalles.

El viento habla.

La gente baila, canta, mira, escucha.


Cuenta historias.


Las nubes que anuncian lluvia son una bendición que hace gritar a la tierra sedienta.


Aunque en las charcas y los ríos dicen que vive la Waterslang, la Serpiente del Agua, y hay que tener cuidado porque si le gusta alguién lo atrae para siempre.

También vive un personaje con ojos en los pies que camina andando con las manos.

Y por supuesto está el chacal, que es inteligente y tramposo, y la hiena, que siempre tiene hambre y siempre sale perdiendo.

La vida puede ser simple o complicada, pero todo el mundo tiene su historia. Aunque no esté escrita.



sábado, 6 de octubre de 2012

De nuevo rumbo al Karoo


Del 8 al 21 de octubre estaremos de nuevo viajando por el Karoo, recogiendo historias, escuchando el paisaje y acampando.

En esta ocasión iremos con Magda, una amiga y alumna mía de español que se ha apuntado a la aventura de conducir, traducir del afrikaans al inglés y viajar con nosotros.


Tenemos muchas expectativas, así que os dejo con otra canción tocada con mi mbira que he llamado así:

EXPECTATIONS

Ir a descargar

jueves, 30 de agosto de 2012

Stoep Zen

Cuando encuentro un párrafo o una frase de un libro que me gusta doblo un poco la página por arriba o coloco uno de esas pegatinas pequeñitas tipo post-it. A Jose le da por apuntar la referencia en lápiz en la última hoja del libro. En fin... para gustos los colores. El caso es que luego sea fácil encontrar el texto cuando quieres releerlo.

Hace ya unos meses que compramos un libro que guardo lleno de pegatinas y que me gusta hojear. Se llama Stoep Zen de Antony Osler.

"Stoep" es una palabra que en afrikaans significa algo así como "porche".

Se trata de un libro de fotografías acompañadas de reflexiones, pequeñas historias, poemas breves... distribuidas a lo largo de cuatro capítulos que representan las cuatro estaciones del año.

El autor tiene una granja en el desierto del Karoo donde vive con su mujer y sus hijas (auque igual las niñas ahora han crecido y ya no viven allí...). En cualquier caso, el libro habla de su experiencia como practicante zen, abogado, granjero, fotógrafo, padre y sudáfricano.

Por cierto, he encontrado a través de su página de internet: Stoep Zen que organizan retiros de meditación en la granja. ¡Ojalá podamos ir algún día!

Siempre he pensado que el paisaje del Karoo te hace contactar con el cielo y la tierra, con el agua, el aire, el fuego, contigo mismo, de una manera tan directa y sencilla que viajar allí ya es vivir la vida en plan zen: estar en el momento, despertar.

Algún día me gustaría mucho escribir mi propio libro de fotos y reflexiones sobre el Karoo, pero mientras sueño y disfruto el que ha hecho Antony Osler.

Las fotos que cuelgo a continuación son mías, de los distintos viajes que he realizado cuando Jose ha hecho trabajo de campo, pero los textos e historias están sacados del libro de Osler.

"Las nubes van y viene, pero detrás de ellas el cielo es siempre azul."


"Dicen que la primavera es el momento de la renovación. El pájaro de la miel canta en la arboleda. Una garza planea sobre la corriente. No se trata solo de que todo es nuevo, es que lo veo con ojos nuevos. Para mí la primavera es eso, no importa en que época del año estemos."


"Mucho antes del amanecer
espero la salida del sol en el stoep oriental
y me quedo dormido.

Cuando me despierto
el mundo está inundado de luz"



"Cada día el viento del oeste,
cada tarde las nubes altas,
cada noche el anhelo de la lluvia."




"Emma y yo fuimos por la tarde a pasear a la arboleda. Ella se quita los zapatos y juega en el agua, recogiendo las hojas que flotan en el riachuelo. Yo me siento en una roca y empiezo a preocuparme por una cosa o por otra.

- Ei, papi - dice ella - Es porque piensas tanto que nunca ves las hadas en el agua.

¿Quién necesita un maestro en ropas de monje cuando tiene una niña pequeña descalza?"


"Anoche vi la primera golondrina.
Después de seis mil millas sobre la tierra y el mar
rodea el jardín y vuela hacia el establo.
Su nido está todavía allí."


domingo, 12 de agosto de 2012

El luchador

para nuestros amigos Ignasi, Harmonia e Isabel, que también son luchadores




A los que sabéis que a Helena no le hacen mucha gracia los pájaros os extrañará ver a uno como ilustración de esta entrada, así que podéis imaginaros quien la ha escrito.

La foto la tomé yo a finales de junio en el jardín de nuestros anfitriones, Tanya y Heinz, y muestra a un pajarito conocido por estas latitudes como fiskaallaksman (afrikaans) o fiscal shirke (inglés), es decir, alcaudón fiscal. Su nombre científico es Lanius collaris. Como los alcaudones que habitan en el hemisferio norte, esta especie es conocida por su costumbre de empalar a sus presas en ramitas o espinas. De ahí su nombre común en afrikaans e inglés, que alude a la alegría con la que los fiscales del periodo colonial holandés mandaban a los acusados al patíbulo. Las presas del alcaudón fiscal van desde insectos y pájaros de otras especies, a pequeños roedores o incluso serpientes.

No soy un experto observador de aves, pero hace unos meses, durante un paseo por Hermanus, Tanya me señaló un ejemplar de alcaudón y así aprendí a reconocerlo. El ejemplar de la fotografía y su pareja se posan a menudo en los cables eléctricos que vemos desde el ventanal del comedor de nuestro apartamento. Desde el momento en que constaté su identidad, me llamó la atención que el ave se dejara ver sobre todo bajo un cielo encapotado o cuando había llovido hacía muy poco. Imaginé que esto se debía a que entonces el alcaudón podía detectar con más facilidad algunas de sus presas, y no le di más vueltas al asunto, aunque me encantaba, y me sigue encantando, ver desde nuestra ventana al pajarito posado en los cables eléctricos, o en alguno de los árboles del jardín.

El alcaudón, sin embargo, había desatado un mecanismo dentro de mi cerebro, que, sin percatarme de ello, había detectado el potencial de mi observación de los hábitos del pajarito para resolver uno de los muchos enigmas que platean los relatos de los bosquimanos |xam cuyo estudio es el principal motivo por el que Helena y yo estamos aquí.

Debo ahora remitiros a la entrada de este blog que publicamos el 10 de abril de 2011, “La lucha de “≠Kagara y !Haunu”, en la que os hablábamos de nuestras experiencias hacía poco con las tormentas eléctricas del Alto Karoo, y os dábamos el texto completo de un kum (relato) |xam que tiene que ver con dichas tormentas y describe cómo ≠Kagara va al campamento de su cuñado, !Haunu, para llevarse a su hermana, a la que al parecer !Haunu no ha estado tratando muy bien. El narrador describió así a estos personajes:


≠Kagara era un pájaro,

un pajarillo que se parece al alcaudón.

[Era también una persona,

un hombre de la primera humanidad.]


!Haunu era un hombre.

Era la lluvia.

Creo que, probablemente,

era un chamán de la lluvia.

Su nombre se parece al de la mucosidad

que expulsamos al sonarnos la nariz,

la mucosidad dura

que los /xam llaman !hauhaung, sí.


Mientras los hermanos avanzan apresuradamente por la llanura en dirección a su campamento, !Haunu los persigue de forma implacable y, cuando ≠Kagara toca las misteriosas cosas que carga la mujer, y que son propiedad del marido, éste empieza a atacar con rayos a los fugitivos. ≠Kagara se defiende de la misma, y termina por derrotar a su cuñado lanzándole “un rayo negro”. Cuando él y su hermana llegan a su campamento, se frotan el cuerpo con buchu, hierbas aromáticas que, en este caso, sirven a ≠Kagara para purificarse después del homicidio cometido.

Como explicaba en la entrada de abril del año pasado, después de observar varias tormentas eléctricas en el antiguo territorio |xam no me quedó duda del motivo por el que los bosquimanos veían en estos temporales la lucha mítica de los dos cuñados. Pero no terminaba de entender qué pintaba el alcaudón en todo esto.

Gracias a nuestro amigo de esta especie, que nos visita a menudo en jardín, creo que ya lo sé. Los bosquimanos, como todos los pueblos de cazadores y recolectores, son agudos observadores de la conducta de las especies con las que comparten su entorno. Los |xam, sin duda, eran conscientes de que el alcaudón, como ellos, era un cazador capaz de enfrentarse con éxito a animales mucho más grandes que él. Su actividad antes y después de las tormentas pudo muy bien haberles dado la impresión de que el pajarito había luchado contra la Lluvia, y la había derrotado.

Aunque la personalidad mitológica de otros pájaros carniceros que aparecen en los relatos |xam (como el águila negra) los sitúan en el campo de los malos, el hecho de que el alcaudón sea un pájaro pequeño y un cazador implacable contribuyó sin duda a hacer de él un héroe cuyo indomable espíritu de lucha le permite doblegar incluso a un adversario tan temible como la lluvia torrencial, una de las principales némesis de los bosquimanos, que vivían casi permanentemente a la intemperie.

lunes, 7 de mayo de 2012

PIEDRAS

Nos gustan las piedras: los cantos rodados de la playa, las rocas, las chinitas que se te cuelan en el zapato y las montañas.

Allá donde vamos siempre hay una piedra que adoptar. Incluso se ha llegado a dar el caso de una enorme y redonda dolerita en el Karoo que me ha adoptado a mí. Fue ella la que me escogió. Yo solo la abracé.

Jose está especializado en recoger piedras viajeras, a las que les gusta ver mundo. Son muy independientes, y después de un tiempo de compartir caminos con él algunas deciden irse por su cuenta.

Hace tiempo recogimos dos especímenes muy especiales: un cuarzo rosa y una piedra negra en forma de huevo, que es, de hecho, una gota de magma solidificada.

Cuando conocimos a Heidi Hesseling encontramos un alma gemela. Ella además de amar y recoger piedras hace joyas con ellas.

Y ella ha hecho estos colgantes para nosotros.


Nos gustan muchísimo porque permiten ver las piedras en todo su esplendor. Además la estructura no las rompe, ni las hiere de ninguna manera. Si algún día las piedras quisieran regresar a su hogar - sabemos perfectamente donde las recogimos - podríamos abrir los enganches de plata que las sujetan y liberarlas.

De todas formas esperamos que se queden con nosotros mucho tiempo.

El cuarzo rosa, el espíritu de la lluvia.

La dolerita huevo, el fuego de la tierra.

miércoles, 2 de mayo de 2012

ESCUCHANDO

Hace unos días regresamos de nuestro viaje por el Cabo de Norte.

Visitamos tres lugares: Brandvlei, Swartkop y Vanwyksvlei.


Ninguno de estos sitios es turístico. Todos vivieron tiempos mejores, pero a nosotros nos han dado, una vez más, la oportunidad de sorprendernos.

El paisaje es tan plano que tienes la sensación de poder ver a kilómetros de distancia.

Cuando el cielo se cubre de nubes el paisaje cobra movimiento, incluso las piedras vuelan. Y tú con ellas.


La tierra está siempre sedienta, así que cuando llueve es una bendición.


Pero la mayor parte del tiempo, no llueve, hay que buscar el agua debajo, debajo del suelo. Por eso, viajando por el Karoo, verás siempre las viejas "windpomp" aprovechando la fuerza del viento para bombear un poco de agua a la superficie.


El viento es sin duda otro protagonista activo del paisaje. No hace falta cerrar los ojos, ni esforzarse, lo oyes ulular y algo te dice, aunque no sepas qué.

Por la noche la tierra está negra, pero el cielo está iluminado de estrellas. La vía láctea, la Cruz del Sur, las nubes de Magallanes. Para los /xam: !ko (Pavesas), // kha /aiti (Leonas) Toi //neing /kwatti (Estrellas del nido de avestruz).

Hay gente que piensa que en el Karoo no hay nada, otros pensamos que allí está todo. La tierra es dura, sí, no puedes cultivar porque nada crece, solo las ovejas parecen ser un negocio mas o menos viable hoy en día.

Y sin embargo, allí vive gente, y no solo los granjeros que crían ovejas, también gente que vive en casitas humildes, a menudo de adobe.


Hablamos con ellos. Jose tiene el proyecto de entrevistar a descendientes de los bosquimanos que hace años ocuparon estos lugares. Muchos aún repiten aquello de los "bosquimanos salvajes" que tuvieron que ser "domésticados". Y duele oírlo. Pero ellos son sin duda los que habitan el paisaje ahora, y lo hacen porque otros antes que ellos no se rindieron ante las dificultades.

Hemos oído historias de hienas y chacales, de leones y de fantasmas. Historias personales de los viejos tiempos.

No hemos visto a la serpiente del agua que atrapa a la gente guapa, pero sí vimos al animal de la lluvia cabalgar por la llanura.

Y seguiremos escuchando mientras haya quién nos guíe. Aquí estamos con Ouma Sophia en Vanwyksvlei.

martes, 10 de abril de 2012

ON THE ROAD



Desde el miércoles 11 hasta el 26 de abril estaremos en carretera. Jose entrevistará a descendientes de bosquimanos en la zona del Karoo. ¡A la vuelta os contamos!

sábado, 23 de julio de 2011

CUANDO LAS PIEDRAS HABLAN



Desde ayer sopla un viento de mil demonios, ruge que da miedo, pero yo estoy sentada al abrigo de mi cueva intentando ordenar mis pensamientos.

Estos últimos meses he visto mucho arte rupestre y he podido comprobar cómo las piedras hablan. Lo cual no significa necesariamente que entendamos lo que dicen.

En un artículo que leí hace unas semanas encontré una serie de ideas reveladoras y fascinantes que me apetece compartir. En el libro: Seeing and knowing: Understanding Rock Art with and without ethnography (Wits University Press, 2010), se recopilan una serie de artículos sobre arte rupestre. El de la arqueóloga Patricia Vinnicombe "Meaning cannot rest or stay the same" (págs. ), me ha emocionado profundamente.

Vinnicombe habla de su trabajo de campo con aborígenes australianos para los que pintar en las rocas es todavía una parte viva de su cultura . Muchas de las cosas que dice iluminan la manera de mirar el arte rupestre de otros pueblos hoy en día desaparecidos.

¿Qué es natural y qué es cultural?

Para nosotros, urbanitas occidentales, ir a ver una exposición de arte es un evento cultural. Está claro también que una obra de arte es algo hecho por la mano del hombre utilizando los materiales que tiene a su disposición.

Pues bien, mientras Patricia Vinnicombe estaba trabajando en una determinada zona de Australia Occidental, uno de sus informantes le habló de ciertas pinturas de excepcional calidad que ella todavía no había visitado. Lógicamente quiso ir en seguida con todo su equipo para documentarlas y estudiarlas. Cuando llegaron allí lo que vió fue una maravillosa capa de pigmentación producida por un proceso de mineralización natural.

"¿Dónde están las pinturas?", preguntó. Su informante no entendía, ¡estaban allí! Delante de ella. Pero esto no es lo que ella buscaba, claro; en aquello, ¿dónde estaba la mano del hombre ?

Para su informante, las pinturas realizadas por su pueblo en tiempos recientes, las que habían pintado sus antepasados milenios atrás y lo que ellos estaban contemplando en ese momento eran lo mismo: la manifestación del espíritu de los antepasados.

Oralidad y escritura.

No siempre somos del todo conscientes de hasta qué punto nuestra forma secuencial y consecutiva de pensar responde a la primacía de lo escrito en nuestra cultura. Para nosotros un texto completo requiere planteamiento, nudo y desenlace.

Cuando miramos arte rupestre, vemos grupos de gente, animales... y pensamos: ¿estarán cazando? ¿Irán de viaje? O lo que es lo mismo, ¿qué relación tienen todos esos elementos entre sí? ¿En qué parte del argumento están?

Las culturas orales no se aferran a esa secuencialidad.

Cuando alguien cuenta una historia a otros que ya conocen el contexto, o saben cómo empezó todo, narran lo esencial y el final no siempre es requerido porque más tarde se va volver a retomar el hilo, así que ¿qué sentido tiene?

La cultura escrita necesita tener todo bien organizado: introducción, título de los capítulos, parráfos, conclusión.

Patricia Vinnicombe cuenta una preciosa anécdota en la que su informante la ve rebuscar en su cuaderno, páginas atrás, una explicación que había escrito y le hace notar su dependencia del papel. "Tú tienes la historia en el libro. Yo la tengo en mi cuerpo".

La gran pregunta: ¿Quienes somos?

De nuevo, otra anécdota reveladora: uno de los colaboradores de Vinnicombe, filósofo y líder espiritual, alcanzó bastante fama como artista; algunas personas le llamaban Hector, pero también tenía otro nombre, Jandany, con el que se le conocía más familiarmente.

Jandany es un nombre difícil de pronunciar para los occidentales, de modo que lo escribían de distintas maneras.

La misma persona, el mismo trabajo creativo, distintos nombres. Ella le preguntó, cómo preferiría que le llamasen. Y él respondió: "Eso son preocupaciones de blancos. Yo sé quién soy".

Las buenas maneras

Para los aborígenes australianos con los que Vinnicombe trabajó, las pinturas, las cuevas y las piedras están vivas. Por eso, cada vez que uno se acerca a una pintura o a una cueva dice el motivo por el que ha querido ir.

Las imágenes merecen el mismo respeto que una persona; nadie debería entrar en casa de otro sin anunciarse o sin una explicación.

A menudo se le pide al visitante que lleve unas hojas debajo de la axila para depositarlas allí, de manera que las imágenes puedan reconocer el olor del extranjero en una próxima visita.

Cuando miro las fotos que hemos tomado en el Cederberg o en el Karoo, veo formas hermosas, que me seducen por la estética, pero también me pregunto qué hay detrás.

Qué significaban para las que las hicieron.

Cómo eran ellos.

¡Cómo eran sus historias!





















domingo, 10 de abril de 2011

LA LUCHA DE ≠KAGARA Y !HAUNU

Uno de los principales objetivos del viaje al antiguo territorio /xam que emprendimos hace un mes era observar el efecto que sobre el paisaje del Alto Karoo tienen las lluvias de finales de verano, a las que se alude a menudo en los testimonios de la Colección Bleek-Lloyd. Por supuesto, también se trataba de observar las propias lluvias y otros fenómenos asociados a ella, como, por ejemplo, las formaciones nubosas y, naturalmente, las tormentas eléctricas.

De estas últimas pudimos observar un número considerable, e incluso tuvimos la nada tranquilizadora experiencia de que una de ella se desatara sobre nosotros cuando estábamos durmiendo en nuestro vehículo en una granja llamada Springbokoog (“El ojo de la gacela”), en la parte oriental del antiguo territorio /xam.

Como me ha sucedido en otras ocasiones, el observar, o vivir, estos fenómenos sobre el terreno me permitió entender aspectos de los relatos que, hasta este momento, me resultaban oscuros. Una de estas revelaciones tiene que ver con las tormentas eléctricas, que son el objeto de un mito narrado por /Han≠kass'o el 24-25 de julio de 1879. En este kum, del que publiqué una primera traducción al castellano en mi libro La niña que creó las estrellas, dos cuñados, ≠Kagara y !Haunu, se baten sobre el páramo arrojándose rayos. Algunos autores habían interpretado a estos personajes como personificaciones, respectivamente, del rayo y el trueno, cosa que nunca me pareció convincente. La observación desde lejos de varias tormentas dejó claro que si bien el relato describe en términos mitológicos una tormenta eléctrica, no lo hace partiendo de personificaciones. En efecto, la rápida sucesión de relámpagos en lugares distintos pero muy próximos invita a pensar en un combate en el que se usa el rayo como arma arrojadiza.

A continuación incluyo una versión revisada de mi traducción del mito /xam. Si la traducción de La niña que creó las estrellas partía exclusivamente del texto de Specimens of Bushman folklore (pág. 113-119), la nueva versión tiene en cuenta el manuscrito original del relato (L.VIII. 30. 8637-8648).

He dispuesto el texto en líneas cortas porque, como explicaba en la entrada “Mantis y la Luna”, me parece que es la mejor forma de presentar los relatos de los /xam. En aras de la claridad, he incorporado al cuerpo del relato diversas aclaraciones que el narrador hizo después de dictar el texto. También he incorporado al relato varias explicaciones entre paréntesis que Lucy Lloyd añadió al texto para describir distintos gestos realizados por /Han≠kass'o mientras dictaba el mito. Las explicaciones más detalladas hechas por /Han=kass'o de varios aspectos del kum las he puesto en cursiva en lugar donde mejor desempeñan su función aclaratoria, pero hay que advertir que no forman parte del relato mismo y puede considerarse que interrumpen su flujo.

En la nota a este kum en La niña que creó las estrellas hablaba de su carácter fragmentario si bien decía que “en muchas tradiciones orales, sucede a menudo que las historias se cuenten omitiendo detalles con los que el narrador sabe que su público está familiarizado, y es probable que esto haya influido en la naturaleza ‘incompleta’ de esta versión.”

Hoy tengo claro que, estrictamente hablando, el relato no es fragmentario, y su narración de una forma en extremo estilizada y selectiva, dando por sabidos algunos aspectos fundamentales de la trama, es característica del estilo de /Han≠kass'o. Aunque todavía son muchos los aspectos de este relato que siguen siendo oscuros, hay algunos elementos sobre los que si es posible arrojar cierta luz.

Los dos protagonistas masculinos están asociados a la lluvia. En sus aclaraciones, /Han≠kass'o identifica a !Haunu como un chamán. Sus poderes son considerables, puesto que es capaz de perseguir a su fugitiva esposa y a su cuñado en forma de nube. A ≠Kagara se lo indentifica con un pequeño pájaro similar al alcaudón fiscal (Lanius collaris) un pájaro cuya presencia los /xam intepretaban quizá como una advertencia de que la tormenta se avecinaba. Ese aspecto positivo podría formar parte de su identidad mitológica, que también incluye dotes como chamán, pero un chamán que, a diferencia de su cuñado, beneficia a la comunidad.

!Haunu, por el contrario, podría estar asociado a las lluvias torrenciales y destructivas que los /xam temían. Es posible que las misteriosas pertenencias de su marido que la mujer lleva consigo sean los atributos con los que !Haunu causa la lluvia torrencial. En todo caso, recuerdan a los tambores (o vasijas) de la Lluvia que, según la descripción de /Han≠kass'o en otro relato, causó las desastrosas inundaciones de Victoria West el 27 febrero de 1871. Visto así, el mito describiría las tormentas como un combate primordial para decidir la naturaleza regeneradora o destructiva de las lluvias.

Para ilustrar el relato he seleccionado una imagen de la primera tormenta eléctrica de la que fuimos testigos. La vimos la tarde del 6 de marzo en la granja Varskans, mientras caminábamos hacia nuestro vehículo después de visitar una colina repleta de petroglifos, en la parte del territorio bosquimano que los /xam conocían como “el país de la hierba”. La fotografía está tomada a partir de una grabación en vídeo, ya que con nuestras cámaras era imposibe captar el momento preciso en que caía el rayo.



Las otras fotografías están tomadas en una colina de la granja Boven End van Keel Afsnys, muy próxima a //Gubbo Macho, la colina, también cubierta de petroglifos, que están en el corazón del territorio del que //Kabbo era custodio. Nunca antes había estado en esa colina, y me asombró esta imagen de una serpiente, ya que si bien la llamada Serpiente del Agua (waterslang en afrikaans) está muy presente en las creencias de los descendientes de los /xam que viven en El Cabo del Norte, no aparece apenas en los testimonios recogidos en el siglo XIX. La anomalía se explica en gran medida por la posición vertical de la serpiente, y su peculiar forma, que sugieren más bien su conexión con el rayo.





≠Kagara
Narrado por /Haŋ=kass'o, que lo oyó de ≠Kammi, su abuela materna y, tras la muerte de esta, de su madre, /Xabbi-ang

≠Kagara era un pájaro,
un pajarillo que se parece al alcaudón.
[Era también una persona,
un hombre de la primera humanidad.]

!Haunu era un hombre.
Era la lluvia.
Creo que, probablemente,
era un chamán de la lluvia.
Su nombre se parece al de la mucosidad
que expulsamos al sonarnos la nariz,
la mucosidad dura
que los /xam llaman !hauhaung, sí.


≠Kagara, hace mucho tiempo,
fue a buscar a su hermana menor,
fue a llevársela [del campamento de su marido],
fue a arrebatársela a !Haunu.
Y la llevó de nuevo a casa de sus padres.

!Haunu persiguió a su cuñado.
Pasó tras la colina.
Las nubes llegaron flotando,
nubes de una belleza sin igual;
las nubes se desvanecieron.
≠Kagara dijo:
–¡No te detengas!
Su hermana menor siguió caminado,
cargada de cosas pesadas,
las cosas de su marido.

≠Kagara dijo:
–No te detengas;
el campamento no queda cerca.

!Haunu pasó detrás de la colina.
Llegaron las nubes;
las nubes se desvanecieron.
≠Kagara dijo:
–No te detengas;
tú misma lo has visto.

Y cuando se aproximaban ya al campamento,
≠Kagara exclamó:
–¡Camina! ¡Camina!
Se detuvo para esperar a su hermana menor,
su hermana menor lo alcanzó.
≠Kagara exclamó:
–¿Qué pueden ser esas cosas
que cargas con esfuerzo?

Por esto,
!Haunu estornudó, sí,
de su nariz manó sangre,
porque ≠Kagara había palpado sus cosas bruscamente.

Las cosas que llevaba la esposa parecían agua.
Se desplazaban hacia adelante y la presionaban,
porque eran blandas.
Las cosas se balanceaban hacia adelante,
sobre su espalda.


!Haunu relampagueó a hurtadillas sobre su cuñado.
Su cuñado lo esquivó rápidamente;
su cuñado también relampagueó disimuladamente sobre él.
!Haunu esquivó rápidamente a su cuñado.
Su cuñado también relampagueó sobre él.
≠Kagara dijo:
–Camina cerca de mí.
Tú misma puedes ver
que tu marido no nos deja tiempo,
que no lanza de uno en uno los relámpagos.

Los dos hombres avanzaron enfurecidos.
!Haunu dijo que relampagueando
barrería a ≠Kagara.
≠Kagara no era débil,
siguió esquivando
al marido de su hermana menor, !Haunu.
El marido de su hermana también relampagueaba sobre él.
!Haunu relampagueaba sobre su cuñado.

Fue por eso por lo que
≠Kagara, disimuladamente,
relampagueó sobre al marido de su hermana con un rayo negro,
lo hizo saltar con su rayo y lo arrastró a cierta distancia.

El rayo negro es el que nos mata,
el que no vemos llegar.
Se parece a un cañonazo.
El tronar de las nubes simplemente nos sobresalta,
mientras el otro hombre yace,
yace consumido.


Así yacía moribundo el marido de su hermana menor,
así tronaba, tumbado en el suelo,
mientras ≠Kagara se vendaba la cabeza con la red,
porque la cabeza le estallaba de dolor.

Llegó al campamento.
Fue a su choza a acostarse,
mientras !Haunu yacía relampagueando
yacía allí, [agonizante.]

Y ≠Kagara fue a acostarse,
mientras frotaba [su cuerpo y el de su hermana menor]
con buchu, buchu, buchu, buchu,*
se acostó.


* El buchu es una sustancia vegetal aromática, usada como medicina e incienso.

[Después de dictar este relato a Lucy Lloyd, /Han≠kass'o explicó:]

Mis abuelas solían decir:
“≠Kagara y su compañero están peleándose en el este,
él y !Haunu.”
Cuando las nubes eran densas
y las nubes estaban en el este,
y las nubes densas parecían una montaña,
era entonces cuando las nubes relampagueaban, sí.
Y mis abuelas solían decir:
“Es ≠Kagara, [que lucha] con !Haunu.”

sábado, 2 de abril de 2011

LA BELLEZA LABRADA EN PIEDRA

La planicie del Alto Karoo se interrumpe en ocasiones con colinas formadas por doleritas.

Desde la cima de muchas de estas colinas se domina el paisaje. Los/xam podían observar desde allí las manadas de gacelas desplazándose de un lugar a otro, así como leones, avestruces, elefantes, rinocerontes y otros animales. Eso sí: sólo cuando las lluvias habían sido buenas.

De lo contrario, el paisaje podía estar tan seco y vacío como se lo suele ver hoy día, incluso cuando la lluvia ha sido generosa.

Desde lo alto de estas colinas uno siente que navega en un mar de piedras negras y brillantes.



Cuando el sol se pone, las piedras aún conservan el calor del día, que se apaga poco a poco, mientras las formas se funden con las sombras de la noche.



Estamos convencidos de que las doleritas respiran. Hay gente que dice que crecen. En cualquier caso, no nos cabe duda de que están vivas. Y son hermosas. Muy hermosas.

Algunas parecen esculturas de Henry Moore.

Fíjaos en esta foto de una escultura de Moore, pertenece a una exposición que hubo hace unos meses en el Museo Rodin de París.



Y ahora mirad esta formación de doleritas.



La misma intención grupal. Figuras individuales que configuran un todo y que se funden en el paisaje. Se tocan, dialogan, nos obligan a girar alrededor y a mirar a través de ellas.

¿Y estas?





Para mí poseen la misma rotundidad formal, telúrica y suave de Henry Moore. ¡Podrías estar horas mirándolas y tocándolas!

¿El Arte imita a la Vida o la Vida imita al Arte?

No lo sabemos. Igual ni siquiera importa.

En algunas de las doleritas los /xam también labraron, usando distintas técnicas, delicados petroglifos. Es difícil datarlos, no se sabe a ciencia cierta la intención con la que se hicieron, y mucho menos el nombre del artista.

Sin embargo, su belleza formal es incuestionable.











El estudio del arte rupestre está lleno de interrogantes. ¿Por qué pintaban o labraban la roca? ¿Reproducían lo que veían o lo que querían ver? ¿Acaso las figuras alargadas podían ser visiones que un chamán tenía durante el trance? ¿Era en ocasiones -como piensa Jose- una manera de controlar los movimientos de los animales? En algunos casos parece clara la relación de ciertos petroglifos con los rituales para hacer lluvia, como en el caso de las líneas verticales que pueden verse en muchas rocas, a menudo asociadas a representaciones figurativas.

Ni siquiera estamos seguros de por qué elegían un lugar y no otro para marcarlo con sus grabados, aunque en algunos casos los petroglifos están en elevaciones del terreno que, sin duda, eran excelentes atalayas para observar las manadas de antílopes y los movimientos de otros animales.

En ocasiones todos las figuras de una zona miran hacia un punto cardinal concreto, pero no siempre.

En los petroglifos del antiguo territorio /xam hay muchas más representaciones de animales que de personas salvo, quizá, en el lugar llamadado Springbokoog ("El ojo de la gacela") donde la figura humana tiene una presencia notable.

No todo son grabados figurativos, también hay muchos geométricos, incluso composiciones a base de rayas que luego parecen cortarse.

Formas de escalera, redes, bolsas, pero nunca dibujos de árboles o flores.

Está clarísimo que había más de un artista y podemos diferenciar distintos estilos y técnicas. Por ejemplo, en las fotos que hemos colgado en nuestra entrada, el rinoceronte está realizado a base de trazar el contorno punteándolo; otros, sin embargo, trabajan el interior de la figura rasgando la piedra.

Tal vez los cuentos, los mitos y otros relatos podrían alumbrarnos en el estudio de los petroglifos. Jose cree haber encontrado algunas claves en testimonios /xam recogidos en el siglo XIX por Bleek y Lloyd, pero lo más probable que nunca habrá certeza de nada. Sin embargo, el arte rupestre, el arte que vemos en las doleritas, es todo menos silencioso. Nos deja una impronta que no se borra, el deseo de saber más y el placer estético. Un arte que habla sin utilizar palabras.